miércoles, 23 de marzo de 2016

Mi querido y viejo amigo

Hoy quiero compartir una carta que escribí el día que deje de sentir dolor después de una terminada, lloré cada palabra de la carta y después de mucho tiempo la leo y entiendo porque. No todas las personas llegan para quedarse, pero todas llegan para enseñarnos algo. 

"Mi querido y viejo amigo, esta es una carta para ti, una carta para nosotros y una carta para lo que vivimos juntos. Hoy, sobre todos los días quiero decirte, que siempre serás una persona importante en mi vida. Abriste mis horizontes y convertiste un estilo de vida, en una cuestión de percepción. Contigo aprendí, que no hay nadie por encima de mí, que siempre y cada día debo saber que me hace feliz y perseguirlo; has sido la única persona que no has cumplido mis caprichos, te agradezco de todo corazón por enseñarme que las cosas no son cuando yo quiero si no cuando se puede, pero al mismo tiempo me gustaría darte un consejo de vida: es importante no cumplirle todos los caprichos a una mujer, pero es fundamental saber, que el hecho de que cumplas algunos de ellos, va a ser el detalle más especial que nos pueden regalar.

Todas las mañanas me levanto y pienso en ti. Pienso en tus andanzas, en tus planes, en tus sueños, pero sobre todo, pienso en tus logros, porque sé de todo corazón que vas a ser gigante. Todo aquel que vive con pasión su profesión, está destinado a ser eternamente exitoso y yo, después de haber sanado mis heridas, solo te deseo que seas extremadamente feliz. Abre tu corazón a las personas que te aman, yo muy bien sé que tu cerebro racional siempre le gana al sentimental, pero la vida está hecha para estar acompañados; comparte tu triunfo con los que te aman, que seguramente se alegraran mucho por ti. Yo te amo, te amaré por siempre; no de la misma forma, pero si con el mismo sentimiento. Si ayer te amé como un novio, hoy te amo como un amigo y seguramente en algún momento te amaré como un recuerdo feliz. 

Hoy, sobre todos los días, quiero agradecerte por el grandísimo esfuerzo que hiciste al poner tu corazón encima de tu cabeza. Sé que no es fácil para ti, sé que de hecho es muy difícil, pero sé que hiciste un gran esfuerzo haciéndolo solo por estar conmigo; créeme que lo hiciste, yo lo notaba todos los días de nuestra relación, cada día te miraba y veía tus esfuerzos por hacer cosas que pasaban por encima de tu voluntad. Hoy yo te quiero agradecer ese esfuerzo. Espero que yo por mi lado haya dejado alguna enseñanza en ti, de no ser así, te la escribo, para que algún día cuando la entiendas, te acuerdes de mí y pintes una sonrisa en tu rostro.

Yo quise enseñarte el amor incondicional, el amor por encima de las diferencias y el amor por encima de los obstáculos. Yo quise enseñarte que el amor se trata de detalles de todos los días, desde un postre hasta una nota en alguna parte de tu cuarto; el amor se trata de enamorar a aquella persona cada mañana y el amor se trata, sobre todo, de no esperar nada a cambio.  Quise enseñarte que tener una persona al lado, significa que esté allí cualquier día y a cualquier hora; porque yo siempre estuve dispuesta a sacrificar cosas por ti y sí que las sacrifiqué. Con todo el amor del mundo lo hice y nunca me arrepentiré de ello.

A tu lado aprendí que hay que reconocer cada detalle por más mínimo que sea. El simple hecho de que me abrazaras una mañana que hacía frío, era demasiado importante. Tus detalles pequeños, pero hechos con todo el corazón, son lo que me llevo de ti.  Desde un beso repentino, hasta una conversación que solo quisieras compartir conmigo. 

Te invito a que no te cohíbas por cosas que pasan en la vida, te invito a que hagas lo que yo he decidido hacer. Dejaré todas las cargas que me pesen en mi vida y caminaré únicamente con aquello que quepa en mis bolsillos. Los sentimientos negativos son cargas que nos pesan y por eso yo me libero de ellos, me libero de ellos hablándolos.

Te cuento que terminar con una persona tan diferente como lo eres tú, me dolió en el corazón. Me encanta que hayamos tenido la perfecta capacidad de mirarnos a los ojos y decirnos cuanta falta nos íbamos a hacer y me encantó el sentimiento en el momento de despedirnos. No por la despedida, sino porque de verdad sentí amor, ya que el verdadero amor es aquel que deja libre para que cada cual haga lo que el destino tenga planeado para ellos y yo, que me enamore de tus alas, nunca te las voy a querer cortar. Espero poderme encontrar contigo en el camino, espero poder abrazarte de nuevo y decirte lo importante que eres para mí. Sea como tu amiga o como algo más, de verdad espero poder tenerte en mi vida, porque a tu lado aprendí demasiado y sé que lo que yo intenté enseñarte, tarde que temprano lo vas a entender.

Por último lo más difícil que tengo para decirte, es que espero que en el momento que sientas que estas tranquilo contigo mismo y que sientas que estás preparado para entregar amor, lo hagas con todo tu corazón. Libérate de perjuicios y ama sin medida, que de verdad, es la única forma correcta de amar. Ama a una mujer y enamórala todos los días, se feliz a su lado y demuéstraselo y en el momento en que verdaderamente te sientas libre amando a una persona, quiero que te acuerdes de mí y que pienses en todo lo que yo quise enseñarte. Las personas pasamos por la vida de una persona para enseñar algo y yo solamente quiero que seas infinitamente feliz, te lo mereces.

Ahora solo queda caminar para adelante, quiero que sepas que mi vida ha seguido y hay muchas cosas que me gustaría contarte y que sé que en algún momento lo voy a hacer. Algún día que nos encontremos,  me encantaría sentarme a tu lado y contarte mis planes, mis logros, mis sueños y darte un gran abrazo, un abrazo de bienvenida, un abrazo que te haga sentir que siempre serás parte de mi vida."


María Pestañas

Todo comenzó hace muchos años como un diario legible, un libro que compartía con mis amigos más cercanos, porque sentía que no todos merecían conocerme en total transparencia. En mi opinión, no hay nada que desnude tanto como cuando nos leen y después de muchas discusiones internas entendí, que al considerarme una persona tan transparente, sería hipócrita que me diera recelo compartir mis emociones en sus picos más altos, porque yo solo escribo cuando estoy muy feliz o cuando estoy muy triste. 

María Pestañas es el nombre por muchas razones. La primera y principal, es porque es mi parte favorita y la que más distingue la gente que realmente se toma el tiempo de detallarme, los ojos es lo más real de un ser humano, y lo que tanto caracteriza los míos no es el color si no las pestañas negras y largas que los acompañan. La segunda, es porque parpadear es la experiencia más cercana que tenemos al movimiento de las alas, por ende, es la experiencia más cercana a volar y "Para que pies, cuando hay alas para volar" Por último, pero no menos importante, soy coqueta por naturaleza y estas personajitas me han ayudado en muchas de mis aventuras y probablemente, se han robado el spotlight de la escena en casi todas. 

Mis pestañas y yo creemos firmemente en el amor incondicional. También, que los abrazos curan cualquier enfermedad y que si hay amigas que se quedan toda la vida. Creo que la felicidad se consigue en los detalles más pequeños y que, por lo tanto, es un sentimiento efímero, pero que esa temporalidad es lo que lo hace tan especial. Creo que la oscuridad es necesaria y que llorar es importante, que los padres son los mejores consejeros y los hermanos, la mejor compañía. Creo que el silencio es lo que más enseña y lo que más duele, y que una sonrisa puede cambiar el rumbo de un día y de una vida. 

Creo en los mensajes de buenos días y buenas noches, admiro los detalles y las personas que se toman el tiempo de conocer que es lo que verdaderamente nos mueve. Creo en una llamada sin motivo, una visita sin sentido y en un "Ábreme que estoy afuera de tu casa". No me gustan las sorpresas, sin embargo las bien logradas son probablemente los momentos más felices de mis días. 

Creo que los polos opuestos se atraen y también creo en las almas gemelas. Que se puede ser amigo de un ex y que de hecho, si se logra, hacen los mejores amigos de todos. Tengo tiempo para todo, menos para el rencor, el perdón es de inmortales y hay que practicarlo a diario. 

Creo que nos arrepentimos más de lo que no hacemos que de lo que hacemos y no me callo ni me guardo nada que tenga por decir. Mi cabeza es un mar de pensamientos y siento que pienso en exceso las cosas y que probablemente, es mi mayor defecto. Nos han enseñado a analizar mucho, pero por tanto análisis perdemos lo más importante: la espontaneidad. 

Por último, creo que ser feliz radica en nunca perder la capacidad de sorprenderse. Que los niños y los ancianos, están más cerca a Dios y eso los hace seres de luz, que la inocencia es algo divino y que no hay momento más cercano al cielo, que cuando miramos lo que amamos.